Lecciones para el Inversor Principiante

Si bien a primera vista el funcionamiento del mercado de capitales puede resultar difícil de entender, aquí queremos mostrarte de qué manera un inversor principiante puede realizar inversiones de buena calidad con solo incorporar algunas lecciones simples. Para esto, lo único que se necesita es un poco de paciencia y estar dispuesto a aprender. En este artículo, vamos a explicar y exponer las soluciones recomendadas para 3 de los problemas fundamentales a los que se enfrentan los inversores: el timing, la diversificación y el contexto. Si estos conceptos te resultan desconocidos, no te preocupes: cuando termines de leer el artículo, tendrás una idea bastante clara de qué significa cada uno y cómo puedes aprovecharlos para potenciar la calidad de tus inversiones.    

Problema 1:
Timing: Cuándo Comprar y Cuándo Vender


La dificultad más básica de todas está en el “timing”: cuándo conviene comprar, y cuándo conviene vender. Y la fantasía más nociva que puede existir para resolver esta dificultad es pensar que realmente se puede predecir cuándo es mejor entrar o salir. Digámoslo de entrada: las estadísticas indican que esto no es cierto.  

Warren Buffett, ampliamente considerado el inversor más exitoso de la historia, ofrece para esta disyuntiva una respuesta muy clara y concreta: como momento de entrada, “cuanto antes”, y como tiempo ideal para sostener una posición, “por siempre”. Lo que propone Buffett es investigar bien una empresa: conocer el negocio y los ejecutivos, y tener una clara perspectiva de su futuro. Si la valuación es extremadamente barata para el precio de la acción, entonces lo mejor es comprar. El cuándo, no importa.  

Entonces, para un inversor principiante, la única consideración que debe tener sobre “timing” es la siguiente: cuando los activos parecen estar más baratos, comprar un poco más; cuando parecen estar más caros, comprar un poco menos. Por suerte, existe una técnica básica con la que se puede alcanzar este objetivo sin tener que revisar la estrategia una y otra vez: invertir siempre con la misma frecuencia (1 vez por mes, 1 vez por trimestre, etc.) y siempre la misma cantidad de dinero. Lo que produce eso es que compremos más cantidad de un activo cuando está relativamente barato y menos cantidad cuando está caro.  

Veámoslo en un ejemplo. Imaginemos que hemos invertido US$100 por mes en Tesla durante dos años, a partir de junio del 2014. En ese tiempo, nuestro precio promedio de compra sería de US$221, más cerca del precio mínimo de US$151 que del máximo de US$383, e incluso por debajo del precio promedio semanal de US$234. Esta técnica sencilla es llamada Dollar Cost Averaging. Invirtiendo en la plataforma de Quiena Trading, esta técnica es muy fácil de seguir usando los depósitos frecuentes.

¿Cuál es el obstáculo más importante con esta técnica? La disciplina. Cuando el mercado está en baja, es difícil seguir invirtiendo mes a mes viendo que cada mes pierdes más y más. Pero justamente es en esos momentos en los cuales es más importante seguir invirtiendo. Por lo que, para realmente tener éxito en este aspecto, el compromiso debe ser máximo. Uno debe estar dispuesto a invertir contra viento y marea, ya que cuando las cosas se ponen difíciles y quizás no nos sobre tanto dinero, es ahí donde realmente podemos hacer diferencia con nuestras inversiones. Cuando todos están entrando en pánico debemos mantener nuestra cabeza fría e invertir lo que podamos.  

Como alguna vez dijo Rothschild: “El momento para comprar es cuando corre sangre en las calles, incluso si es tu propia sangre”.

Problema 2:
Diversificación de Bajo Costo


Primero que nada: ¿Qué es la diversificación? Un portafolio de inversión diversificado está compuesto por activos que se compensan recíprocamente de manera que si uno de ellos pierde valor temporalmente, los otros equilibran esa pérdida con su crecimiento. El beneficio de la diversificación está bien estudiado en la literatura y nos permite reducir la volatilidad de nuestras inversiones sin perder retorno de una manera significativa. El beneficio es enorme cuando pasamos de 1 activo a 2, o de 2 a 3, pero va disminuyendo a medida que aumentamos la cantidad de activos, y resulta perjudicial si la cantidad de activos nos agrega mucho costo de comisiones para mantener nuestro portafolio equilibrado. También existe un costo más difícil de evaluar, que es el costo de selección: es más difícil elegir 20 activos que valga la pena invertir que elegir 5, con lo cual al aumentar la cantidad de activos podemos estar diluyendo nuestra habilidad para elegirlos. Teniendo en cuenta que la habilidad de un inversor principiante es por definición nula, el problema se incrementa considerablemente.

La solución ampliamente recomendada por las leyendas de la inversión para inversores principiantes es usar fondos de inversión de bajo costo que sigan índices. Lo que hacen estos índices es reflejar las variaciones de valor de un determinado conjunto de activos. Por ejemplo, con el fondo VTI uno puede comprar todo el mercado de acciones por un costo administrativo muy bajo de 0.04% anual.

VTI es solo un ejemplo, pero una buena forma de ver muchos otros fondos que cumplen esta característica es entrar al panel de Quiena y ver los activos incluidos en nuestro portafolio de ACTIVOS DIVERSIFICADOS. Ahí encontrarán todos los fondos que recomendamos para lograr este objetivo.

Problema 3:
Contexto y Alocación


El concepto de alocación está relacionado con el de diversificación, pero tomando en cuenta contextos económicos diferentes. La idea fundamental es que distintos tipos de activos se benefician de distintos contextos económicos. Por eso, combinar activos que funcionan bien en contextos diferentes puede ayudarnos a capturar el retorno de ambos sin estar tan expuestos a las caídas. Esta idea se popularizó con la distribución 70/30, en donde uno invierte 70% en bonos y 30% en acciones. Como las acciones y los bonos suelen moverse en sentidos contrarios (cuando los bonos bajan, las acciones suben, y viceversa), esto permite que el portafolio rinda de manera intermedia entre los dos, pero con una volatilidad menor.

Como evolución de esta idea surgió Risk Parity, una técnica de alocación que en vez de asignar un porcentaje fijo de dinero a cada tipo de activo, asigna de acuerdo al riesgo de cada uno de manera que uno tenga el mismo aporte de riesgo al portafolio global. Pueden encontrar más información en el artículo en el que detallamos nuestra Estrategia de Inversión.

El modelo de Risk Parity, combinado con la idea de contextos económicos, es lo que dio la idea al fondo de inversión All Weather de BridgeWater. Su nombre lo dice todo: se trata de un portafolio diseñado para rendir en diferentes “climas” económicos. En Quiena utilizamos estas ideas en nuestros portafolios inteligentes: todos están optimizados utilizando el modelo de Risk Parity.

En Quiena hay un equipo de expertos que trabaja 365 días al año para ayudarte a invertir de forma óptima, simple y segura. Si tienes sugerencias, pedidos o consultas que te servirían para este objetivo, escríbenos a info@quiena.com y recibirás una respuesta de nuestro equipo.  

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