Los latinoamericanos conocemos muy bien el concepto de inflación y durante años hemos buscado refugio en monedas más fuertes, como el dólar, que nos permitan proteger el poder de compra de nuestro dinero. Si bien, desde una perspectiva de país, deberíamos apuntar a revertir esta dinámica, desde el punto de vista de un inversor este comportamiento es el indicado. Sin embargo, es sólo un primer paso en la dirección correcta que, como veremos, no es suficiente para proteger el valor de nuestro esfuerzo (ahorro).

Lamentablemente la inflación es un fenómeno global, que afecta incluso a las economías desarrolladas. Si bien a muchos puede sorprenderles, el dólar no escapa este fenómeno y año tras año, pierde valor. Obviamente lo hace a una velocidad más lenta que otras monedas, pero el efecto no es menor, como podemos observar en el siguiente gráfico:

Este gráfico nos muestra, año a año, la pérdida de valor del dólar. No en términos nominales, dado que obviamente un billete de un dólar seguirá valiendo lo mismo con el tiempo, sino en términos reales de poder de compra. Tomando 1970 como referencia, nos indica como fue disminuyendo a lo largo del tiempo el poder de compra real de 100usd. Por ejemplo, un billete de esa denominación del año 2020, equivale a casi 15usd de 1970. ¡Es decir que ha perdido un 85% de su valor!

Para que quede aún más claro, veamos un caso concreto: si hoy necesitamos 100usd para comprar un par de zapatos de cuero, 50 años atrás podríamos haber comprado casi 7 pares con esa misma cantidad. Esto nos muestra claramente por qué atesorar dólares bajo el colchón no es una buena idea.

Alguien podría argumentar que esta comparación ya no es válida porque considera periodos de alta inflación en EEUU, ya superados. Veamos, entonces, un ejemplo más cercano: de haber guardado en un cajón los 100usd que mi abuela me regaló para mi cumpleaños de 5 en 1990, hoy podría comprar la mitad de las cosas que compré en aquel momento (un Nintendo Gameboy y un juego, por si tenían curiosidad). Como ven, nuevamente, haber atesorado los dólares hubiese sido una muy mala idea. Así como el interés compuesto es nuestro gran aliado al invertir, también puede lograr que periodos de baja inflación (2.4% promedio en los últimos 30 años) tengan resultados devastadores sobre nuestros ahorros.

 

Para complicar aun más las cosas, este período de baja inflación americana pareciera estar llegando a su fin. O al menos hay razones para sospecharlo: en respuesta a la reciente crisis financiera, la Reserva Federal americana (su banco central), ha comenzado a imprimir miles de millones de dólares, para que el estado americano pueda financiar los planes de ayuda económica a sus ciudadanos. Es decir que tenemos muchísimos más dólares, pero una cantidad de bienes y servicios igual o menor, debido al parate económico del Covid. Esta es la receta perfecta para una suba de precios, en otras palabras, inflación. De hecho, esto pareciera ya estar sucediendo: el mes de Julio registró una suba del índice de precios del consumidor en USA del 0.6%, el registro mensual más alto desde Enero de 1991.

 La oferta de dinero de EE. UU. Aumenta con el estímulo del banco central .Cambio de año en año (%)

“El ahorro, sin inversión, destruye valor”, esta es una frase que todos deberíamos grabar en nuestras mentes. Como hemos visto, el simple atesoramiento de dólares es una buena medida de corto plazo, pero con el paso de los años, nuestros ahorros se verán destruidos. Y no olvidemos que esto no es un problema netamente financiero: al fin de cuentas, nuestros ahorros equivalen a nuestro esfuerzo, a horas y horas de vida invertidos en nuestro trabajo. Es algo que debemos cuidar muy bien. Animémonos, entonces, a dar el próximo paso: invertir.

¿Pero en qué debo invertir mis ahorros?

La respuesta no es única y dependerá de las condiciones particulares de cada uno. Pero existen algunos puntos que debemos tener en cuenta. En primer lugar, debemos asegurarnos que el retorno esperado sea superior a la inflación. Puede parece una obviedad, pero en el contexto actual de tasas de interés cercanas a cero algunos activos, como los bonos del tesoro americano, tienen rendimientos negativos en términos reales. En segundo lugar, debemos hacer caso al viejo dicho de “no poner todos los huevos en la misma canasta”, o sea, tenemos que armar una cartera bien diversificada. El nivel de riesgo asumido dependerá de cada inversor, pero estos dos simples conceptos nos permitirán proteger nuestro dinero.

Veamos qué hubiera pasado si en los últimos 3 años, en lugar de guardar 10mil usd bajo el colchón, los hubiésemos invertido en Quiena Automática:

El cuadro anterior compara tres carteras con distintos niveles de riesgo (conservador, moderado y agresivo), ajustadas por inflación, versus el simple atesoramiento de dólares. Como podrán observar, en todos los casos el portfolio generado y administrado por Quiena Automatica nos permitió no sólo preservar el poder de compra de nuestros ahorros, sino también aumentarlo considerablemente. Hasta el perfil más conservador habría visto su poder de compra aumentar en casi un 16%, lo cual es 22% mayor que la persona que prefirió guardar los dólares en su cuenta.

¿Por qué sucede esto?

La respuesta es simple: Quiena invierte en activos que poseen valor real: acciones de empresas, bienes raíces, metales preciosos, commodities, etc. A diferencia de un billete, que no tiene valor propio, sino sólo como moneda de intercambio y que además puede ser fabricado de manera infinita por los gobiernos, sin ningún respaldo concreto, estos activos aportan valor real a la sociedad. Este concepto es muy importante: debemos ahorrar en cosas que conserven o aumente su valor en el tiempo, esto nos asegurará la preservación de nuestro patrimonio. Obviamente existirán fluctuaciones en el precio de los activos y algunas empresas dejarán de existir, pero el total de la economía nunca irá a cero, sino que siempre crecerá en el largo plazo. Pensémoslo de otra manera: la gente siempre necesitará comer (agro commodities, restaurants, empresas de alimentos), demandará casas y oficinas (bienes raíces), necesitará trasladarse (automotrices, empresas de transporte), se enfermará (biotecnología, farmaceúticas), consumirá productos de todo tipo (tecnológicas, empresas de entretenimiento), etc. Mientras tengamos exposición al conjunto de los activos que componen la economía global, nuestros ahorros estarán a salvo del paso del tiempo.

Algunas personas pueden pensar que este tipo de inversiones son algo complejo y reservado al sector más rico de la población. Y así ha sido durante muchos años. Pero justamente para esto hemos creado Quiena: queremos que todos puedan proteger sus ahorros y hacerlos crecer. Con Quiena Automática, cualquier puede iniciarse en el mundo inversor con sólo 250usd y sin ningún conocimiento previo: nuestro robot, programado y supervisado por nuestro grupo de expertos, encontrará el portfolio que mejor se ajuste a tus necesidades y lo manejará de forma automática. Puedes despreocuparte, sabiendo que tu esfuerzo está a salvo de la inflación.

No dejes que el paso del tiempo siga erosionando tus ahorros y comenzá a invertir ahora mismo en QUIENA.